Harry Potter!
He leido el libro dos veces y bueno la seguna vez creo que coprendi mucho mas, por lo mismo he decidido remarcar frases o episodios que me dan pena alegria o que simplemente provocaron una pequeña emocion en mi!
Si de algo era seguro, era que los brillantes ojos azules de Albus Dumbledore, nunca le atravesarían otra vez.
-Supongo, -murmuró Dudley-. Hasta luego, Harry.-Si... -dijo Harry, cogiendo la mano de Dudley y estreñándola-. Quizás. Cuídate, Gran D.
Le provocaba una sensación rara y vacía recordar esos tiempos; era como recordar a un hermano menor al que había perdido.
Se sentía asediado y chantajeado. ¿Creían que no sabía lo que habían hecho por él, no entendían que era esa era precisamente la razón por la que quería marcharse ahora, antes de que tuvieran que sufrir más por su culpa? Se hizo un largo y torpe silencio en el que su cicatriz continuó picando y latiendo, y que fue roto al fin por la Señora Weasley.
Pero Dumbledore, como Ojoloco, como Sirius, como sus padres, como su pobre lechuza, todos se habían marchado a donde Harry no podría volver a hablar nunca con ellos. Sintió un ardor en la garganta que no tenía nada que ver con el whisky de fuego.
Había creía que se sentiría eufórico si conseguían robar y recuperar el Horrocrux, pero de alguna manera no era así. Todo lo que sentía mientras se sentaba mirando hacia la oscuridad, de la que su varita sólo iluminaba una pequeña parte, era temor por lo que pasaría a continuación. Era como si hubiera estado avanzando bullicioso hasta ese punto durante las últimas semanas, meses, incluso años, pero ahora que se había parado de golpe, ya no le quedasen caminos.
Ahora podría estar durmiendo.Harry colocó al elfo en el sepulcro, acomodó sus pequeños miembros como si estuviera descansando, luego salió y lanzó una última mirada al pequeño cuerpo. Se obligó a sí mismo a no desmoronarse mientras recordaba el funeral de Dumbledore.
Miró hacia fuera más allá del océano y sintió más cerca, este atardecer, mas que ninguna otra, más cerca al corazón de todo.
Cuando la habitación estuvo a la vista, Harry resbaló unos pocos escalones del susto. Estaban apiñados, muchos más que cuando había estado allí la última vez. Kingsley y Lupin alzaron la vista hacia él, estaban Oliver Wood, Katie Bell, Angelina Johnson y Alicia Spinnet, Bill y Fleur, y el Señor y la Señora Weasley.-¿Harry qué sucede? –dijo Lupin, reuniéndose con él al pie de las escaleras.-Voldemort está en camino, están atrincherando la escuela… Snape ha huido… ¿Qué estais haciendo aquí? ¿Cómo lo habeis sabido?-Enviamos mensajes al resto del Ejercito de Dumbledore, -explicó Fred-. No puedes esperar que todo el mundo se pierda la diversión, Harry, y el E.D. se lo hizo saber a la Orden del Fenix, y así sucesivamente.-¿Qué hacemos primero, Harry? –llamó George-. ¿Qué pasa?-Estan evacuando a los más pequeños y todo el mundo se está reuniendo en el Gran Salón para organizarse, -dijo Harry-. Vamos a luchar.Se alzó un gran rugido y una oleada de gente se abalanzó hacia las escaleras.
—No —dijo Ron serio—. Quiero decir que deberíamos decirles que se marcharan. No queremos más Dobbys, ¿verdad? No podemos ordenarles que mueran por nosotros…Se oyó estruendo cuando los colmillos de basilisco cayeron en cascada de los brazos de Hermione. Corriendo hacia Ron, le lanzó los brazos al cuello y le besó de lleno en la boca. Ron arrojó los colmillos y la escoba que estaba sujetando y respondió con tanto entusiasmo que levantó a Hermione del suelo.
Percy estaba sacudiendo a su hermano, y Ron estaba arrodillado a su lado. Los ojos de Fred miraban sin ver, con el fantasma de su última sonrisa todavía grabada en la cara
casi le daba la bienvenida al olvido que se aproximaba, la promesa de la nada, de no sentir...
Los ojos verdes encontraron los negros, pero después de un segundo, algo en las profundidades de los oscuros pareció desaparecer, dejándolos fijos, en blanco y vacíos. La mano que agarrada a Harry hizo un ruido sordo al golpear el suelo, y Snape no se movió más.
"Has permitido que tus amigos mueran por ti en vez de enfrentarte conmigo. Esperaré durante una hora en el Bosque Prohibido… Una hora…"
- Tú eres el único que sabe si tu alma se dañará al ayudar a un viejo a evitar el dolor y la humillación – dijo Dumbledore – Te pido este gran favor a ti, Severus, porque la muerte vendrá por mi con tanta certeza como los Chudley Cannons serán los últimos de la liga este año. Confieso que prefiero una salida rápida y sin dolor a la larga y caótica situación en la que me vería si, por ejemplo, Greyback está involucrado (¿Oí que Voldemort lo reclutó?) o la querida Bellatrix, a quien le gusta gusta jugar con su comida antes de comérsela.
Debo morir. Debo terminar.Ron y Hermione parecían algo muy lejano ya, en un país remoto; sentía como si se hubiera separado de ellos hacía mucho tiempo. No habría despedidas ni explicación alguna, estaba decidido. Este era un viaje que no podrían emprender juntos, y los intentos que ellos pudieran hacer para pararlo sólo le harían perder un valioso tiempo.
–De acuerdo, Harry... ¿Estás bien, verdad? ––Estoy bien. Gracias, Neville –Pero Neville le agarró la muñeca, cuando Harry quise ponerse en movimiento.–Todos vamos a seguir luchando, Harry. Lo sabes, ¿cierto? ––Sí, yo…–Un sentimiento sofocante extinguió el final de la frase; no podía continuar.
Todas esas visitas a Hagrid, el brillo de la tetera de cobre puesta al fuego, los pasteles como piedras y las larvas gigantes, y Ron vomitando babosas, y Hermione ayudándole a salvar a Norberto
James era exactamente de la misma estatura que Harry. Llevaba la misma ropa que cuando murió, con el pelo despeinado y revuelto, y las gafas un poco ladeadas, como las del señor Weasley.Sirius parecía alto y guapo, y muchísimo más joven de lo que Harry le había visto en su vida. Caminaba a zancadas con estilo, las manos en los bolsillos y una amplia sonrisa en su cara.Lupin también tenía un aspecto más joven y mucho menos desgastado, su pelo estaba más espeso y oscuro. Parecía feliz de haber regresado a ese lugar tan familiar, escenario de tantos vagabundeos adolescentes.La sonrisa de Lily era la más amplia de todas. Se echó atrás la melena mientras se acercaba a él, y sus ojos verdes, tan parecidos a los de él, exploraron su cara con ansia, como si jamás fuera a ser capaz de haberle mirado lo suficiente.
Los muertos que caminaban a su lado, atravesando el bosque, eran mucho más reales para él, en ese momento, que los vivos que habia dejado atrás en el castillo; Ron, Hermione, Ginny y todos los demás eran fantasmas, mientras caminaba como atontado hacia el final de su vida, hacia Voldemort...
Harry se dio cuenta de que estaba desnudo. Convencido como estaba de su total aislamiento, esto no le preocupó, pero sí le intrigó levemente.
Lo hicimos, le machacamos, Pottercito es el elegido,Y Voldy en el barro ha desaparecido, ¡así que ahora a divertirse!
Harry se agachó para que la cara de Albus estuviera ligeramente por encima de la suya. Solo Albus entre los tres hijos de Harry, había heredado los ojos de Lilly.-Albus Severus, -dijo Harry quedamente, para que nadie más que Ginny pudiera oirle, y ella tenía suficiente tacto como para fingir que estaba escuchando a Rose, que ya estaba en el tren-, te pusimos ese nombre por dos directores de Hogwarts. Uno de ellos era un Slytherin y fue probablemente el hombre más valiente que nunca haya conocido.-Pero y si...-... entonces la Casa Slytherin habrá ganado un excelente estudiante, ¿verdad? A nosotros no nos importa, Al. Pero si a ti te importa tanto, podrás elegir Gryffindor en vez de Slytherin. El Sombrero Seleccionador toma en cuenta tu elección.-¡De veras!-Lo hizo en mi caso, -dijo Harry.
Si de algo era seguro, era que los brillantes ojos azules de Albus Dumbledore, nunca le atravesarían otra vez.
-Supongo, -murmuró Dudley-. Hasta luego, Harry.-Si... -dijo Harry, cogiendo la mano de Dudley y estreñándola-. Quizás. Cuídate, Gran D.
Le provocaba una sensación rara y vacía recordar esos tiempos; era como recordar a un hermano menor al que había perdido.
Se sentía asediado y chantajeado. ¿Creían que no sabía lo que habían hecho por él, no entendían que era esa era precisamente la razón por la que quería marcharse ahora, antes de que tuvieran que sufrir más por su culpa? Se hizo un largo y torpe silencio en el que su cicatriz continuó picando y latiendo, y que fue roto al fin por la Señora Weasley.
Pero Dumbledore, como Ojoloco, como Sirius, como sus padres, como su pobre lechuza, todos se habían marchado a donde Harry no podría volver a hablar nunca con ellos. Sintió un ardor en la garganta que no tenía nada que ver con el whisky de fuego.
Había creía que se sentiría eufórico si conseguían robar y recuperar el Horrocrux, pero de alguna manera no era así. Todo lo que sentía mientras se sentaba mirando hacia la oscuridad, de la que su varita sólo iluminaba una pequeña parte, era temor por lo que pasaría a continuación. Era como si hubiera estado avanzando bullicioso hasta ese punto durante las últimas semanas, meses, incluso años, pero ahora que se había parado de golpe, ya no le quedasen caminos.
Ahora podría estar durmiendo.Harry colocó al elfo en el sepulcro, acomodó sus pequeños miembros como si estuviera descansando, luego salió y lanzó una última mirada al pequeño cuerpo. Se obligó a sí mismo a no desmoronarse mientras recordaba el funeral de Dumbledore.
Miró hacia fuera más allá del océano y sintió más cerca, este atardecer, mas que ninguna otra, más cerca al corazón de todo.
Cuando la habitación estuvo a la vista, Harry resbaló unos pocos escalones del susto. Estaban apiñados, muchos más que cuando había estado allí la última vez. Kingsley y Lupin alzaron la vista hacia él, estaban Oliver Wood, Katie Bell, Angelina Johnson y Alicia Spinnet, Bill y Fleur, y el Señor y la Señora Weasley.-¿Harry qué sucede? –dijo Lupin, reuniéndose con él al pie de las escaleras.-Voldemort está en camino, están atrincherando la escuela… Snape ha huido… ¿Qué estais haciendo aquí? ¿Cómo lo habeis sabido?-Enviamos mensajes al resto del Ejercito de Dumbledore, -explicó Fred-. No puedes esperar que todo el mundo se pierda la diversión, Harry, y el E.D. se lo hizo saber a la Orden del Fenix, y así sucesivamente.-¿Qué hacemos primero, Harry? –llamó George-. ¿Qué pasa?-Estan evacuando a los más pequeños y todo el mundo se está reuniendo en el Gran Salón para organizarse, -dijo Harry-. Vamos a luchar.Se alzó un gran rugido y una oleada de gente se abalanzó hacia las escaleras.
—No —dijo Ron serio—. Quiero decir que deberíamos decirles que se marcharan. No queremos más Dobbys, ¿verdad? No podemos ordenarles que mueran por nosotros…Se oyó estruendo cuando los colmillos de basilisco cayeron en cascada de los brazos de Hermione. Corriendo hacia Ron, le lanzó los brazos al cuello y le besó de lleno en la boca. Ron arrojó los colmillos y la escoba que estaba sujetando y respondió con tanto entusiasmo que levantó a Hermione del suelo.
Percy estaba sacudiendo a su hermano, y Ron estaba arrodillado a su lado. Los ojos de Fred miraban sin ver, con el fantasma de su última sonrisa todavía grabada en la cara
casi le daba la bienvenida al olvido que se aproximaba, la promesa de la nada, de no sentir...
Los ojos verdes encontraron los negros, pero después de un segundo, algo en las profundidades de los oscuros pareció desaparecer, dejándolos fijos, en blanco y vacíos. La mano que agarrada a Harry hizo un ruido sordo al golpear el suelo, y Snape no se movió más.
"Has permitido que tus amigos mueran por ti en vez de enfrentarte conmigo. Esperaré durante una hora en el Bosque Prohibido… Una hora…"
- Tú eres el único que sabe si tu alma se dañará al ayudar a un viejo a evitar el dolor y la humillación – dijo Dumbledore – Te pido este gran favor a ti, Severus, porque la muerte vendrá por mi con tanta certeza como los Chudley Cannons serán los últimos de la liga este año. Confieso que prefiero una salida rápida y sin dolor a la larga y caótica situación en la que me vería si, por ejemplo, Greyback está involucrado (¿Oí que Voldemort lo reclutó?) o la querida Bellatrix, a quien le gusta gusta jugar con su comida antes de comérsela.
Debo morir. Debo terminar.Ron y Hermione parecían algo muy lejano ya, en un país remoto; sentía como si se hubiera separado de ellos hacía mucho tiempo. No habría despedidas ni explicación alguna, estaba decidido. Este era un viaje que no podrían emprender juntos, y los intentos que ellos pudieran hacer para pararlo sólo le harían perder un valioso tiempo.
–De acuerdo, Harry... ¿Estás bien, verdad? ––Estoy bien. Gracias, Neville –Pero Neville le agarró la muñeca, cuando Harry quise ponerse en movimiento.–Todos vamos a seguir luchando, Harry. Lo sabes, ¿cierto? ––Sí, yo…–Un sentimiento sofocante extinguió el final de la frase; no podía continuar.
Todas esas visitas a Hagrid, el brillo de la tetera de cobre puesta al fuego, los pasteles como piedras y las larvas gigantes, y Ron vomitando babosas, y Hermione ayudándole a salvar a Norberto
James era exactamente de la misma estatura que Harry. Llevaba la misma ropa que cuando murió, con el pelo despeinado y revuelto, y las gafas un poco ladeadas, como las del señor Weasley.Sirius parecía alto y guapo, y muchísimo más joven de lo que Harry le había visto en su vida. Caminaba a zancadas con estilo, las manos en los bolsillos y una amplia sonrisa en su cara.Lupin también tenía un aspecto más joven y mucho menos desgastado, su pelo estaba más espeso y oscuro. Parecía feliz de haber regresado a ese lugar tan familiar, escenario de tantos vagabundeos adolescentes.La sonrisa de Lily era la más amplia de todas. Se echó atrás la melena mientras se acercaba a él, y sus ojos verdes, tan parecidos a los de él, exploraron su cara con ansia, como si jamás fuera a ser capaz de haberle mirado lo suficiente.
Los muertos que caminaban a su lado, atravesando el bosque, eran mucho más reales para él, en ese momento, que los vivos que habia dejado atrás en el castillo; Ron, Hermione, Ginny y todos los demás eran fantasmas, mientras caminaba como atontado hacia el final de su vida, hacia Voldemort...
Harry se dio cuenta de que estaba desnudo. Convencido como estaba de su total aislamiento, esto no le preocupó, pero sí le intrigó levemente.
Lo hicimos, le machacamos, Pottercito es el elegido,Y Voldy en el barro ha desaparecido, ¡así que ahora a divertirse!
Harry se agachó para que la cara de Albus estuviera ligeramente por encima de la suya. Solo Albus entre los tres hijos de Harry, había heredado los ojos de Lilly.-Albus Severus, -dijo Harry quedamente, para que nadie más que Ginny pudiera oirle, y ella tenía suficiente tacto como para fingir que estaba escuchando a Rose, que ya estaba en el tren-, te pusimos ese nombre por dos directores de Hogwarts. Uno de ellos era un Slytherin y fue probablemente el hombre más valiente que nunca haya conocido.-Pero y si...-... entonces la Casa Slytherin habrá ganado un excelente estudiante, ¿verdad? A nosotros no nos importa, Al. Pero si a ti te importa tanto, podrás elegir Gryffindor en vez de Slytherin. El Sombrero Seleccionador toma en cuenta tu elección.-¡De veras!-Lo hizo en mi caso, -dijo Harry.
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